Atraer y retener talento ya no es solo cuestión de ofrecer un buen salario. Las personas buscan algo más: un entorno donde se sientan valoradas, escuchadas y motivadas a crecer. Aquí es donde entra en juego el concepto de Employee Experience (EX) o experiencia del empleado.
Algunos estudios confirman que un empleado no suele dedicar más de 24 minutos semanales a aprender. La llegada de un mundo mucho más digitalizado y la reducción de la capacidad de atención han obligado a las empresas a volver a enfocar sus formaciones. Y así es como aparece el microlearning.