Las organizaciones que logran optimizar sus recursos humanos y técnicos son las que se adaptan mejor al cambio, crecen de forma sostenible y alcanzan sus objetivos con mayor eficiencia. Pero, ¿cómo mejorar la productividad de una empresa de forma realista y efectiva?
La formación bonificada es una excelente oportunidad para que las empresas impulsen las áreas de mejora de sus equipos sin tener que asumir el coste total de la formación. Pero, para poder beneficiarse de estas ayudas gestionadas por Fundae, es fundamental conocer los requisitos necesarios para bonificar un curso correctamente.
El año 2025 ha venido cargado de actualizaciones importantes en el ámbito de la formación bonificada a través de Fundae. Como empresa especializada en formación para empresas y el empleo, en Cei Formación te contamos de forma clara y práctica las principales novedades que debes tener en cuenta este año.
Ningún equipo es perfecto, pero los mejores equipos tienen algo en común: la mejora continua es parte de su cultura. Identificar las áreas de mejora en el trabajo y saber cómo impulsarlas es fundamental para lograr equipos más eficientes, motivados y competitivos. Y en ese proceso, la formación juega un papel clave.
La formación bonificada es una herramienta clave para que las empresas en España mejoren las competencias de sus trabajadores sin que ello suponga un coste adicional. No solo ayuda a impulsar la productividad y competitividad, sino que permite recuperar parte o la totalidad del coste a través de bonificaciones en la cuotas a la Seguridad Social.
El clima laboral es un factor clave para el bienestar de los equipos y, consecuentemente, para la productividad y los resultados de cualquier organización. Un entorno de trabajo positivo favorece la motivación laboral, el compromiso y la retención del talento.
Atraer y retener talento ya no es solo cuestión de ofrecer un buen salario. Las personas buscan algo más: un entorno donde se sientan valoradas, escuchadas y motivadas a crecer. Aquí es donde entra en juego el concepto de Employee Experience (EX) o experiencia del empleado.
Algunos estudios confirman que un empleado no suele dedicar más de 24 minutos semanales a aprender. La llegada de un mundo mucho más digitalizado y la reducción de la capacidad de atención han obligado a las empresas a volver a enfocar sus formaciones. Y así es como aparece el microlearning.